Llega el verano y la piel de nuestro cuerpo lleva meses sin estar expuesta a los rayos de sol.
El sol, tan beneficioso y dañino a la vez. Imprescindible para sintetizar la vitamina D que nuestro cuerpo necesita, para mejorar nuestro sistema inmunológico e incidir positivamente en nuestro estado de ánimo, pero perjudicial en exceso por lo que no debemos exponernos de forma prolongada.
Preparar la piel para la exposición al sol nos ayuda a minimizar los daños que causa la exposición solar prolongada. Además, logra un bronceado uniforme en todo el cuerpo y contribuye a no perder la hidratación y la protección de la barrera cutánea.
Para preparar nuestra piel antes de la exposición solar os dejamos una serie de pautas:
- Limpiar: Antes de la llegada del verano, es importante que nuestra piel y su pH estén lo más equilibrados posible para poder protegernos con efectividad ante la exposición solar, la deshidratación y las quemaduras. Por ello, es muy importante seguir una rutina de limpieza mañana y noche con productos que respeten y no desequilibren el pH natural de la piel.
- Exfoliar: Nos permite realizar una limpieza profunda de la epidermis, liberándola de las células muertas, al mismo tiempo que activamos la circulación y la oxigenamos para preparar la piel antes de recibir el sol por primera vez.
- Hidratar: El sol nos deshidrata profundamente, por lo que debemos mantenernos hidratados/as por dentro y por fuera. Hay que beber de 1,5 a 2 litros de agua al día, para mantener nuestras reservas a nivel fisiológico más elevadas. Además, el agua aporta turgencia a la piel y desintoxica el organismo. A nivel tópico, debemos aplicar productos hidratantes, para mantener nuestras reservas de hidratación naturales, así como para protegerla. Las cremas hidratantes nos ayudarán a crear una barrera protectora en la piel para evitar la pérdida de humedad, la sequedad e incluso la descamación.
- Alimentación: esencial para todas nuestras funciones corporales, para combatir enfermedades y preservar la salud. De este modo, también juega un papel fundamental para la piel.
- Empezar a tomar el sol de forma paulatina: Después de tantos meses en los que nuestra piel no ha estado expuesta al sol es importante acostumbrarla a dicha exposición de forma paulatina, por ejemplo, con 10 minutos diarios e ir aumentando poco a poco. Así no perjudicaremos la oxidación celular y prevendremos el envejecimiento prematuro.
- Proteger la piel del sol: debemos proteger nuestra piel con productos solares de calidad. Así como evitar la exposición solar entre las 12 y las 4 del mediodía, cuando los rayos son aún más nocivos.
Desde la Farmacia La Ribera insistimos en la preparación de la piel para el sol ya que es esencial para evitar o reducir posibles daños, así como para lograr buenos resultados estéticos.
