Nuestra piel está expuesta diariamente a la contaminación: maquillaje, radiaciones solares, el clima… y desde los últimos tiempos sumamos a todo esto el uso de la mascarilla por el coronavirus. Estos agentes externos se encargan de obstruir los poros y ensuciarla por lo que, una buena rutina diaria de limpieza facial es fundamental, con tan solo unos minutos y sin mucho esfuerzo puedes lograr cambios impresionantes a largo plazo, y tu piel te lo agradecerá. De esta manera lograremos eliminar las células muertas de la piel, evitar las impurezas y devolver la vitalidad sino, solo conseguiríamos un envejecimiento prematuro de la piel.
A continuación, vamos a dar los pasos fundamentales para una limpieza facial, pero hay que tener en cuenta la regla de oro: tenemos que aplicar los productos en orden de textura de más ligera a más densa, de esta manera tu piel los absorberá y definirá el efecto que tendrán sobre tu rostro.
- LIMPIA: Elimina todo el maquillaje (si lo llevas) con leche limpiadora o agua micelar. Es imprescindible que tu cara este totalmente limpia antes de empezar con el resto del tratamiento, sobre todo en pieles secas o sensibles. Estos productos no dañan la piel y eliminan tanto el maquillaje, como la suciedad que se haya acumulado en tu cara a lo largo del día. Con ayuda de un algodón o tus propias manos y agua micelar podrás atrapar la suciedad de forma rápida y efectiva sin aclarar, o con una leche limpiadora. Lo ideal sería limpiarla dos veces al día (por la mañana para eliminar el sebo que producimos por la noche y por la noche para quitar maquillaje e impurezas)
- TONIFICA: Cuando tonificas tu piel, la preparas para absorber el resto de los productos del tratamiento de manera más eficaz. Un buen tónico hidrata y reequilibra el PH de tu piel, estimula sus mecanismos de defensa y reduce el tamaño de los poros. Su consistencia líquida también ayuda a que penetre rápidamente. Aplica el tónico con ayuda de un algodón dando toquecitos sobre la piel y deja absorber.
- Si lo necesitas, aplica un contorno de ojos. Es recomendable usarlo todos los días, siempre después de haber limpiado la cara. Es una zona muy delicada y frágil ya que la piel alrededor de los ojos es la más fina y sensible de todo el rostro, por eso necesita un producto especialmente formulado para esta zona. Aplica una pequeña cantidad en el dedo anular y aplícalo alrededor del ojo dando ligeros toquecitos, sin arrastrar el producto, o utiliza su aplicador y realiza un masaje efecto frío que ayudará a descongestionar la zona.
- APLICA EL SERUM. El Sérum es una fórmula de activos en muy alta concentración y penetra en las capas más profundas de la piel. Podemos encontrarlos para reparar, iluminar, hidratar, tratar las arrugas…Este paso es fundamental en las pieles maduras y no tanto en las jóvenes. Masajea 2-3 gotas en tus manos y aplícalo con toquecitos por todo el rostro.
- HIDRATA. Este paso es imprescindible en toda rutina de cuidados de la piel. Los hidratantes suelen ser los productos con textura algo más densa que el Sérum, porque están diseñados para absorberse más lentamente. Esto ayuda a sellar la hidratación y proteger tu piel. Necesitamos de la humedad para mantener la elasticidad y el efecto barrera (impedir que la piel pierda agua y se deshidrate) por lo que lo mejor sería escoger hidratantes con aceites vegetales, ricos en Vitamina E y ácidos grasos. Puedes encontrar cremas hidratantes específicas para cada piel.
Desde Farmacia La Ribera te animamos a incluir estos pasos de cuidado facial en tu rutina diaria siendo muy importante la utilización de cosméticos de calidad. En nuestra farmacia podemos ayudarte a elegir lo necesario según tu tipo de piel. ¡Te esperamos!
