Hoy estamos divertidos en nuestra farmacia en Algemesí y os vamos a proponer un juego. ¿Sabéis cuándo utilizar el paracetamol y cuándo el ibuprofeno? Os dejamos pensar […] ¿Ya? Ahora os vamos a dar todas las respuestas:
Usos del paracetamol
El paracetamol es un analgésico que está indicado especialmente para disminuir la temperatura corporal del organismo. Por eso, es fácil de adivinar que se emplea principalmente ante:
- Dolores de cabeza y de huesos intensos
- Gripe
- Fiebre
Beneficios del paracetamol
Hay que reconocer que el paracetamol es lo más efectivo para lo que hemos indicado anteriormente pero si además le sumas que es compatible con casi todos los tratamientos con medicamentos, sus beneficios pueden llegar a más porcentaje de población.
Además, no suele presentar contraindicaciones reseñables en un uso moderado.
Contraindicaciones del paracetamol
Cuando se consume durante mucho tiempo paracetamol, puede llegar a provocar problemas en el hígado.
Pero su peor contraindicación podría ser que no es el más rápido del lejano Oeste. Puede llegar a tardar hasta 60 minutos en hacer efecto y durar tan solo 4 horas.

Usos del ibuprofeno
Si necesitan un antiinflamatorio, el ibuprofeno es tu analgésico. Y es que es capaz de bajar la inflamación del tejido del cuerpo como ningún otro por eso, nos lo podemos tomar cuando sintamos:
- Dolores menstruales
- Dolores leves de cabeza y de huesos
- Problemas vinculados a esguinces y torceduras
- Dolencias en los dientes
Beneficios del ibuprofeno
Él sí que es el más rápido del Lejano Oeste. Y es que en tan solo 30 minutos notarás los primeros alivios del ibuprofeno. Y este efecto puede durar hasta 6 horas.
Además, si el ibuprofeno contiene arginina, un aminoácido que ayuda al organismo a absorber más rápidamente el ibuprofeno, notarás los efectos a los 5 minutos. Por eso os gusta tanto el Espidifen.
Contraindicaciones
Es el más rápido pero también el más dañino. Por su composición hay que ser especialmente precavidos a la hora de consumirlo.
Por eso siempre os recomendamos que lo hagáis después de cada comida e incluso acompañarlo con un protector de estómago.
Y si tenéis problemas de coagulación de sangre consultarlo siempre con un farmacéutico o médico de cabecera porque puede ser “peor el remedio que la enfermedad”.
